Has llegado y por fin respiras profundamente. La pequeña superficie de la cumbre tiene un desnivel dónde se acumula agua de lluvia. No tiene, en sus mejores momentos, más de 30 centímetros de profundidad pero ya se mencionan leyendas de princesas que habitan sus aguas. ¿Puedes creerlo? A tus pies se extienden, a uno y otro lado de la cumbre, los valles de Traslasierra al oeste y de Calamuchita al este. Es momento de tus fotografías y reponer energías. Resta el descenso y al otro día la travesía sobre tus pasos hasta
Villa Alpina. ¿Te ha gustado? ¿Quieres realizarla? Ahora todo depende de ti.